Damon*
Averina lo guió hasta su tienda, mientras el campamento ya comenzaba a prepararse para la mudanza.
Tenían que irse de allí cuanto antes. En cuanto ella entró, se volvió hacia él con una mirada penetrante.
"¿El cachorro está bien?" preguntó, y Damon asintió de inmediato.
"Está sano, gracias a los dioses." Averina sonrió, pero sus ojos no se suavizaron.
"¿Y ahora? ¿Crees que vas a ser una familia feliz con ella?" Había dolor y amargura en su voz.
Damon tragó saliva. No quería entrar en es