Damon todavía estaba herido cuando regresó a casa. El sanador había hecho lo posible, pero su cuerpo estaba lejos de estar recuperado. Cuando se recostó en el sofá, intentando encontrar una posición menos dolorosa, Eve se acercó, cruzando los brazos.
"¿Por qué no vas a dormir a la cama?"
Damon alzó los ojos hacia ella, confundido.
"Porque tú no me quieres allí."
La respuesta la golpeó como una cuchilla afilada. Tragó en seco, intentando ignorar el nudo en el pecho.
"Estás herido."
"Y tú estás e