capítulo 177: despedida.
Heleana*
Las horas parecían arrastrarse con crueldad. La oscuridad de la bodega del barco era húmeda, sofocante. El olor a sangre seca y sal impregnaba las paredes. Heleana caminaba de un lado a otro dentro de la jaula, sus pasos resonando sobre la madera como martillazos en el silencio.
"¿Por qué no vuelven?" pensaba.
Alade… Astar…
Había escuchado gritos apagados hacía un tiempo sonidos de lucha, desesperación, dolor. Algo horrible había sucedido. El tipo de silencio que venía después de un gr