Collin*
Ella pasó varios minutos pateando esa puerta, intentando hacerla abrir. Pero parecía estar bien trabada. Miró por los pequeños agujeros en la madera, pero no vio nada. Solo nieve.
"¿Eve? ¡Eve, no podés dejarme aquí encerrada! Sos mi amiga, soltame ahora."
Pero no hubo respuesta. Quizá Eve ni siquiera estaba allí. Se detuvo unos instantes, mirando a su alrededor. Era una cabaña pequeña, vieja y un poco destrozada. Tenía que haber alguna forma de salir. Miró las paredes, el techo, el sue