Collin*
Su corazón latía desacompasado, como si quisiera salirle del pecho. La mente iba y venía, reviviendo recuerdos que había intentado enterrar. Pero volvían a sangrar. El olor de él aún flotaba en el aire, incluso después de tanto tiempo.
"¿Por qué ordenaste que lo encerraran?" preguntó Damon, nervioso, con los ojos fijos en ella.
"Averina ya iba a hacerlo. Yo solo… me adelanté," respondió sin mirarlo. Pero al mencionar el nombre de la alfa, esta apareció, como una sombra veloz.
"¿Liam rea