Collin*
Corría detrás de su hermana, el frío cortando la piel como cuchillas. Las casas destruidas parecían fantasmas de lo que un día fue hogar. Y en medio de aquel escenario apocalíptico, Collin sintió aquel dolor parir en su estómago nuevamente. Se detuvo un instante, jadeando. El dolor repentino atravesó su vientre como una puñalada. Su cuerpo tembló.
Se volvió instintivamente.
Liam.
Lo vio a lo lejos, rodeado por sus lupinos, sumergidos en combate. Habían conseguido alcanzarla. Pero eso no