capítulo 106: Ya no hay vuelta atrás.
Collin*
Antes de que esos desgraciados pudieran reaccionar, Damon saltó sobre ellos como una fiera descontrolada. El sonido de la carne desgarrándose, huesos partiéndose y gritos de agonía llenó el aire. Mató uno por uno. De la forma más brutal posible. Sus ojos ardían de furia y su boca estaba manchada de sangre.
Colen, como la cobarde que era, huyó por la puerta trasera.
"¡Damon... Damon, desátame!" jadeó Collin, la voz quebrada, desesperada.
El lupino se volvió hacia ella con rapidez y, en u