8. Ecos de guerra en la manada.
La reunión de la manada había iniciado. La cabaña en la que se llevaban a cabo dichas reuniones estaba más llena de lo normal y todos alzaban la voz, todos tenían una opinión, pero el consejo de ancianos se puso de pie y todos se vieron obligados a quedarse en silencio. Yo, como el Alfa de la manada, debía hacer el orden… pero simplemente me quedé ahí, observándolos a todos, porque estaba igual de atónito que ellos. Uno de los ancianos del consejo levantó la mano.
— Por favor, cálmense — le d