23. Alas en la noche.
Me invadió una fuerte sensación de vértigo tan profunda; todo mi cuerpo se sintió completamente paralizado a cada segundo que pasaba. Parecía que iba más y más arriba. La criatura que me arrastraba parecía tener una fuerza descomunal; cada aleteo me llevaba más y más arriba. Me sujetaba con fuerza de los brazos; podía ver mis pies desnudos ondeando en el aire.
Y entonces tuve que cerrar los ojos, porque aquella sensación me produjo un enorme nudo en el estómago, como si fuera a vomitar.
Me afe