203. Nacidos para eso.
Franco no entendía muy bien lo que quería decir la Rey Cuervo; se sentía un poco somnoliento por recién haber despertado. Cuando volteó alrededor, vio a su Alfa abrazando con fuerza a Amaya. Todos estaban reunidos; al parecer, las fronteras que separaban los pasillos habían desaparecido.
— ¿Qué es lo que pasa? — preguntó, poniéndose de pie.
Mara lo ayudó.
— Despertamos un poco antes y lo entendimos, fue Ilia quién me lo explicó. Entendimos a qué se referían los Primeros con el sacrificio, co