201. El Último Sacrificio.
El corazón de Franco latía con fuerza en su pecho. Negó, porque no lo entendía. Y entonces así lo expresó:
— No comprendo — dijo — . De verdad no entiendo. Por qué nosotros pensábamos que nos querían aquí para otra cosa, no para que en realidad nos dieran toda su magia, todo su poder. ¿Por qué quieren hacer esto?
— Porque es un poder muy grande para este mundo — le dijo el primer Alfa — . Mírame, mi niño.
Lo tomó por el mentón para que lo mirara a los ojos, porque Franco le había apartado l