187. La Emboscada de los Peones.
Podía percibir algo extraño en Santiago. En el momento en el que intenté acercar mi conciencia a él para preguntarle algo, pude percibir que estaba pensando en algo, algo en específico, y apartó su conciencia de inmediato de la mía.
— ¿Pasa algo, mi Alfa? — me dijo.
— Solo quería asegurarme de que estuvieras bien — le dije mientras caminábamos.
Se me hizo extraño que, cuando el laberinto se movió, cuando la pared estuvo a punto de aplastarnos y escapamos justo a tiempo de todos, Santiago fu