152. Secretos de Sangre.
Sabía que teníamos que hablar con los niños. Se lo había dicho a Maximiliano: tarde o temprano iba a llegar su momento, en el que teníamos que hacerlo. Ese momento había llegado. Axel tenía un poco de conocimiento al respecto, a pesar de que no conocía gran parte de la historia, y había tenido la paciencia de no contarle a sus hermanitos.
Imaginé que debió haber sido difícil para él esconderlo, incluso de sus propios pensamientos. Pero Isabel y Nicolás se merecían la verdad, ahora más que nunca