108. El derrumbe.
La linterna que tenía Franco iluminaba poco, pero entre su habilidad para ver en la oscuridad y la tenue luz, logró ver con claridad aquellas criaturas.
Eran completamente húmedas; la baba que salía de su cuerpo goteaba en el suelo. Tenían una extraña forma humana, pero eran delgados, con los músculos bastante definidos. No parecían para nada débiles. Muy peligrosos. La baba que caía de sus bocas era espesa, tenía un extraño olor ácido que le quemó la garganta. Habían al menos tres, tal vez cua