“Perfección” solo esa palabra podía describirla, pienso mientras la veo desarmarse entre mis brazos.
Después de trabajar incansablemente intentando convencer al Consejo de la empresa para que apoye el patrocinio del proyecto, luego de viajes constantes durante semanas de negociaciones, de idas y vueltas, ella estaba aquí, con esos ojos color cielo que parecían querer absorberme, embargados de placer.
Recuerdo las extensas discusiones con la Dra. Kross asegurándole que compartíamos los mismos