Nací en una familia adinerada. Los sirvientes, choferes, custodios y cocineras siempre estaban presentes en mi vida diaria, encargándose de todos los aspectos de mi existencia. A pesar de la multitud que me rodeaba, la sensación de soledad era abrumadora debido a la falta de amor de mis padres.
A veces mientras cenábamos los observaba conversar y parecían ser socios comerciales más que un matrimonio. Intentaba contarles lo que había hecho en la escuela, les regalaba dibujos que hacía en los tal