Yashita dijo: "Tu padre ha dicho que puedes ponerte el nombre que quieras, y él te ayudará con el registro de identificación correspondiente".
Un rastro de alegría apareció en el rostro de Rosalie. Sin embargo, antes de que pudiera hablar, Yashita añadió: "Rosalie, tu padre dijo que puedes seguir usando Schulz como apellido, y puedes llamarte como quieras, pero no puedes hacer que el nombre suene como su descendiente".
La encantadora sonrisa de Rosalie se congeló y fue sustituida por un ceño a