Tanya y su equipo soltaron un suspiro de alivio, sorprendidos de que un percance tan grave no hubiera afectado en lo más mínimo al concierto.
Charlie también se sintió aliviado, aunque no pudo evitar empezar a ver a Tanya con otros ojos.
Dejando de lado su vida personal, su talento musical era incuestionable, y sus composiciones, inolvidables. No era casualidad que encabezara las listas de Billboard en todo el mundo.
Durante toda la actuación, que se extendió por una hora, no hubo pausas: una