Mirando a Yashita, Rosalie asintió y dijo con lágrimas en los ojos: "¡No te preocupes, Mamá! ¡Volveré viva para verte!".
Yashita tocó la cara de Rosalie con su único brazo y le dijo con cariño: "Cuando vuelvas en esta ocasión, no vayas primero a la residencia de los Schulz. Quédate conmigo en casa de tu abuela durante un tiempo. Volveremos cuando el polvo se haya asentado".
Rosalie asintió y dijo: "De acuerdo, Mamá. Cuídate".
Yashita le recordó en voz baja: "En cuanto a la misión de sacarte,