—¿Todavía no te das cuenta? Lía no es más que una zorra malvada. Esta mañana la vi con un mantenido comprando un cinturón; se estaban devorando con la mirada. ¡Te está poniendo el cuerno en tu propia cara!
Damián dejó de fumar por un momento y sus ojos se oscurecieron.
Iñaki siguió diciendo: —No olvides que cuando te puso la trampa para meterse en tu cama, su objetivo original ni siquiera eras tú, sino Fa...
Damián le lanzó la colilla del cigarrillo a la cara.
Iñaki se quedó pasmado, y antes de