Santiago miró a Lía y luego a Damián; le parecía que el capitán se comportaba de forma extraña siempre que ella estaba cerca.
Vanessa también notó esa vibra extraña. Le preocupaba que, ahora que Lía sabía quién era realmente Damián, intentara aprovecharse de la situación. Se apresuró a dispersar a la multitud.
—Ya váyanse, vuelvan a lo suyo. Estoy segura de que el departamento de aviación tomará cartas en el asunto pronto. No van a permitir que alguien como ella se salga con la suya mientras nos