Mientras tanto, en el salón, Zadriel seguía disfrutando de la atención. Se paseaba por la habitación como un rey sin corona, recibiendo las felicitaciones de los nobles y las miradas de admiración por parte del resto de los invitados.
—Zadriel —Bertrand Nox camino elegantemente hacia él, apoyándose en su bastó—. Que gusto verle con vida y listo para continuar con su reinado. Ha demostrado que innegablemente es un verdadero hombre de negocios.
—Esta noche marcará el inicio de una nueva era, Bert