El príncipe saltó por encima de una mesa cuando las balas silbaron cerca de él, Owen cayó a un lado de él con algunas manchas de sangre que esperaba no le pertenecieran a su subordinado.
—¿Por cuánto más vamos a seguir con esto? —preguntó Owen sin aliento.
—Creo que ya ha sido suficiente.
—¿Los empujamos a dónde deben estar?
—Apoya a Peter, yo me ocuparé de Verona y la haré venir tras de mí. Desvía el fuego el tiempo que puedas.
El príncipe no esperó una respuesta, simplemente salió corriendo d