Mundo ficciónIniciar sesiónMe levanté al alba, me las compuse para vestirme con una sola mano y agregué leña en el hogar. Estaba fatigada. El brazo me dolía. Hacía frío en la amplia habitación de piedra. Me eché una manta sobre los hombros para ir a sentarme frente al fuego, mirando sin ver las llamas, perdida en la tristeza y el vacío que amenazaban ahogarme.
Tilda me encontró allí cuando el cielo comenzaba a aclararse al otro lado de







