Capítulo 81 —Dilo otra vez
Narrador:
La casa de Luciana Méndez estaba ubicada en un barrio residencial discreto, con un jardín prolijo y cortinas cerradas que dejaban claro que hacía días no entraba la luz del sol. Nerón estacionó frente al portón y ambos bajaron en silencio. Cleo cargaba la carpeta con la documentación. É con la expresión habitual de quien no espera hospitalidad, sino acceso. La mujer los recibió con gesto desconfiado, asomándose apenas por la puerta antes de abrirla del todo.