Capítulo 114 —Bienvenida a casa
Narrador:
Cuando la conversación en la sala terminó, el silencio de la mansión se fue adueñando de todo. Nerón tomó la mano de Cleo y la condujo hasta el piso de arriba, sin soltarla en ningún momento. Abrió la puerta de su dormitorio
—Ahora tu dormitorio —y dejó que ella entrara primero. La estancia olía a él, a su perfume mezclado con el calor de la madera y el cuero. Cleo recorrió con la vista el espacio amplio, el enorme ventanal cubierto por cortinas oscuras,