Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que siguió a mi demanda fue tan espeso que podía sentir cómo vibraba en los cristales de las ventanas de la pequeña finca. Kyler se quedó inmóvil, con los hombros hundidos bajo un peso que parecía estar aplastándolo físicamente. Sus ojos verdes, que alguna vez fueron mi refugio, ahora no tenían donde esconderse.
—¿Quieres saber qué nos une? —su voz era apenas un sus







