El video de Alejandro se volvió viral en menos de seis horas.
Para la tarde del día siguiente, ya tenía más de ocho millones de reproducciones. Los portales de noticias lo reproducían en bucle, los programas de chismes lo analizaban fotograma a fotograma, y las redes sociales estaban divididas en dos bandos feroces: los que apoyaban a “el novio arrepentido” y los que defendían a “la pareja que se enamoró en medio del escándalo”.
Valeria estaba sentada en el sofá de la suite, con el teléfono en