Guy desanudó y quitó la corbata, antes de bajar al coche estacionado frente un local algo particular, tomó la corbata usándola como venda para cubrirle los ojos a Samantha.
—¿Qué haces Guy? —preguntó ella, confundida.
—¡Sorprenderte! —Le contestó a secas. Luego la tomó de la cintura y la condujo hasta dentro del lugar. Aquella sensación de incertidumbre y dudas provocaba mayor expectación en Samantha.
—¿Qué es este lugar? ¿A dónde me llevas? —preguntó sorprendida, mientras subía las escalera