Mientras uno de los oficiales colocaba las esposas a Guy, el otro verificó el pulso de Gari.
—No está muerto, sólo se desmayó. —dijo e intentó levantarlo. Gari abrió los ojos y miró a su hermano con repulsión.
—¿Estás bien, Gari? —preguntó Susane, mientras buscaba una toalla para dársela, Gari asintió y con la ayuda del oficial se puso de pie.
—¿Qué fue lo que ocurrió? —preguntó el oficial. Samantha quién estaba atónita al ver que Gari no reaccionaba, sólo respondió:
—Fue sólo un mal ente