Mundo ficciónIniciar sesiónUna traición, una apuesta y una noche de pasión será el comienzo… Priscila descubre días antes de su compromiso que su prometido Gerald, lleva años traicionándola con su mejor amiga, Kate. Enardecida y tras haber descubierto esa verdad se reúne con Annette en un night club para desahogar sus penas. Ebria, con deseos de vengarse de su prometido y aupada por su amiga, decide tener una noche de pasión con un stripper, sin imaginar las consecuencias de aquel encuentro. Al descubrir que está embarazada, se ve obligada a perdonar la infidelidad de su ex y casarse con él. Durante el primer año, el matrimonio parece sólido, ella decide trabajar como CFO de la empresa de su esposo. Allí conoce al socio de su esposo, un hombre misterioso que tratará de seducirla. Priscila por primera vez se siente valorada y sus sentimientos por Gari se vuelven cada vez más fuertes. Arrastrada por un torbellino de pasión y deseo, Priscila se convierte en la amante de aquel hombre sin imaginar lo que él le oculta…
Leer másPriscila despertó y buscó con su mano, el cuerpo de su amado Gari, al no sentirlo, abrió los ojos. Escuchó el sonido del agua cayendo desde la regadera. Se estiró en la cama, vio su reloj, ya eran las ocho de la mañana, habían pasado la noche dando los últimos toques de decoración a la habitación de Gael, ese era su pre-regalo de cumpleaños.La pelicastaña sonrió al revivir aquel instante de su pasado. Un año, había transcurrido un año ya desde que tuvo en brazos a su bebé, cuando tomó sus manitas y sintió como sujetaba su dedo, cuando vio su primera sonrisa. El tiempo había pasado sin darse cuenta. Momentos hermosos, pero también angustiantes, como el momento en que Gael cayó enfermo con aquella terrible enfermedad; el miedo y la preocupación que sintió ella ante la idea de que algo pudiera apartarlos. Pero su hijo, estaba sano y junto a ella.Priscila se levantó de la cama y fue hasta la habitación de su pequeño. Entró, se acercó a la cuna, Gael ya estaba despierto y al ver a su m
Dos meses después…Desde aquel momento en que Gari se sintió finalmente libre de aquel contrato, las cosas a su alrededor comenzaron a funcionar. Priscila y Gari estaban enfocados en llevar ambas empresas a la cima, ella seguía apoyando a Gerald, y Gari a su padre. Ambos logrando sus sueños. Se habían ido a vivir a una casa que él compró con si primer sueldo como CEO de Empowerad, quería darle a su amada y a su hijo todo lo que merecían pero que fuese producto de su trabajo. Aunque Theodore le ofreció vivir con él en la mansión, ambos querían comenzar de cero y juntos. —¿Te gusta? —le preguntó al quitarle la venda de los ojos.—¡Oh por Dios! Me encanta —se volteó de frente a él y besó sus labios. —Necesitamos comprar algunas cosas, pero lo importante es que es nuestro, que todo lo que hay dentro es producto de nuestro trabajo y sobre todo de nuestro amor. —¡Te amo! Gootemberg. —Y yo, a usted Sra Higgins. —sus labios se amoldaron perfectamente uno entre los otros, danzando
Al llegar a París, lo que menos imagino la rubia afrancesada era que la situación de su padre fuese realmente grave, su madre apenas le había comentado de algunos malestares que le mantenían recluido en el hospital, mas no que estuviese padeciendo una enfermedad degenerativa como la de Huntington, en la cual su padre perdía no sólo su motricidad sino su capacidad cerebral.Al ver a su padre postrado en una silla de ruedas, Annette se derrumbó por completo. —¿Por qué mamá? ¿Por qué no me lo dijiste?—Annette, tu padre me pidió que no lo hiciera, bien sabes lo orgulloso que era, nunca me dijo que estaba enfermo hasta hace un año que comenzó a sentirse mal y tuve que ingresarlo de emergencia. Es una enfermedad irrevertible, hija.—¡No, no quiero que se vaya! No quiero que me deje.—Sé como te sientes, yo me sentí exactamente igual. Ahora sólo nos queda avanzar y cuidar del patrimonio que tu padre nos deja. Me pidió que te llamara, por eso lo hice. Para la rubia afrancesada, aquel
—Venga entonces, Sra Gootemberg, esto que tengo que informarle lo debe saber usted también. Tanto Gari como April fueron hasta el consultorio del médico. Ambos se sentaron, la ansiedad en sus rostros y movimientos era obvia. —¡Díganos doctor, qué es eso que debemos saber!—La operación fue bastante delicada debido a la perforación de uno de los órganos principales, el intestino, por lo cual su hermano deberá llevar una sonda durante algunos meses hasta que podamos hacer una segunda operación reconstructiva. Para muchas personas esto resulta un poco incómodo por el excesivo cuidado que requiere el paciente, pero cualquier situación por falta de cuidado podría provocar una asepsia y eso pondría en peligro su recuperación incluso provocar su muerte.—Eso no va a pasar, doctor. —respondió con firmeza, April— Además de ser su madre, soy enfermera y mi hijo cuenta conmigo para lo que sea.—Esa es una buena noticia, señora. Nada mejor que el cuidado de una madre para sanar. Lo otro, e
Último capítulo