Finalmente libre...
Al llegar a París, lo que menos imagino la rubia afrancesada era que la situación de su padre fuese realmente grave, su madre apenas le había comentado de algunos malestares que le mantenían recluido en el hospital, mas no que estuviese padeciendo una enfermedad degenerativa como la de Huntington, en la cual su padre perdía no sólo su motricidad sino su capacidad cerebral.
Al ver a su padre postrado en una silla de ruedas, Annette se derrumbó por completo.
—¿Por qué mamá? ¿Por qué no me lo d