Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Cuando Axel salió de su terapia, nos invitó a cenar a un restaurante italiano que nos gustaba mucho a los tres y ahí, yo veía muy sospechoso a Axel y también a la güera, ellos sin duda se traían algo y me di cuenta de eso porque se miraban el uno al otro con esa complicidad de mejores amigos, la güera finalmente se animó a decir algo.
–Amaia, ahora que tendrás vacaciones del Tec ¿Qué quieres hacer? – Me preguntó la güera – Axel me invitó a que vay