Axel Vega Lazcano
Autlán, Jalisco, México
Lore y yo, nos fuimos directamente a Autlán a nuestro pueblo dónde estaba nuestra familia. Todo el camino hasta allá íbamos, en el más absoluto de los silencios. No había nada que pudiéramos decirnos, para consolarnos el uno al otro y no había consuelo alguno, que nos confortara de todo lo que sentíamos, los dos, por lo ocurrido con mi primo. Al llegar al pueblo, lo primero que hicimos fue, ir a casa de nuestra madre, para ver su estado de salud.
–Axel,