Amaia Domínguez García
Mazamitla, Jalisco, México
Nadie es culpable de que otro se quieta la vida, cada quien toma sus propias decisiones, y eso ya lo habíamos hablado, pero es triste que haya tomado esa determinación, y lo peor de todo, es que nadie le había creído y yo me incluyo, porque también había pensado que solo estaba llamando la atención.
–Tranquila Amaia, no quisiera dejarte, que vuelvas sola a León con la güera. Me siento culpable, yo te he traído aquí y eres lo más preciado para mí