Capítulo 81 —El precio del silencio
El jet privado descendió sobre Jersey. No aterrizó en una terminal comercial, sino en una pista secundaria donde el viento arrastraba humedad y olor a combustible. Adentro, nadie hablaba.
Ivanka permanecía sentada frente a Eros, con el cabello rubio y los lentes de contacto verdes alterándole la mirada hasta volverla ajena. Cada vez que veía su reflejo en el cristal oscuro, tardaba un segundo en reconocerse.
Eros no intentó llenar el silencio. Tampoco ella. Ya