Capítulo 16 —Límites invisibles
El silencio regresó al penthouse con una pesadez asfixiante tras la ruidosa partida de Elena. El eco de los portazos parecía flotar todavía en el aire. Dante se había refugiado en la cocina espaciosa, buscando en las tareas manuales una forma de quemar el remanente de adrenalina que le corría por las venas. Cortaba unas verduras sobre la tabla de madera con movimientos mecánicos, precisos, mientras el sonido del agua hirviendo llenaba el vacío del ambiente. Necesi