Antes de llegar a la cabaña, Ares ya se había transformado a su forma humana, no quería asustar a Selina, no quería que ella lo viera como un monstruo, él no estaba preparado todavía para ese paso.
El bosque se abría ante Ares como una herida oscura, él no recordaba haber corrido tan rápido en forma humana, pero su cuerpo ya no distinguía entre una cosa y la otra.
Sus pulmones ardían, el corazón le golpeaba las costillas con violencia y el vínculo… el vínculo era un grito constante en su pec