— Los planes siguen en pie. — Enunció el alfa de la manada con firmeza. — La siguiente manada nos está esperando… Ya todo está coordinado.
— Lo sé. — Respondió Roth, asintiendo.
— Y la humana…
— Lyra. — Lo interrumpió Roth. El alfa parpadeó, perplejo.
— Lyra. — Repitió el alfa, con el mismo tono ácido de antes, como si el nombre no cambiara nada. — ¿Sigue estable?
— Sí. — Roth volvió a asentir.
Pero mientras lo decía, una parte de él recordó la sonrisa que Lyra le había devuelto esa tarde