Leo esperó a que Lyra estuviera sola y no era fácil en esa manada, siempre había alguien cerca, un guardia, un beta, el sanador con sus hierbas o alguna otra presencia constante que parecía estarlos vigilando.
Pero Leo era paciente cuando la situación lo exigía y esa mañana la situación lo exigía completamente.
Encontró el momento ideal después del mediodía, cuando Roth estaba reunido con el alfa de la manada y el grupo se había dispersado a descansar luego del almuerzo.
Lyra estaba en el bo