Liana lo encontró esa noche.
No lo buscó exactamente o sí lo buscó, pero se dijo que no, que simplemente salió a caminar y sus pasos la llevaron hacia el ala donde Roth tenía su habitación y eso era solo una coincidencia.
Roth estaba de pie y con los brazos cruzados junto a una ventana, en un corredor oscuro, cuando ella llegó, él miraba el valle que la luna iluminaba desde afuera y ya había sentido a Liana llegar antes de girarse.
— Liana. — La nombró Roth con esa voz baja que él parecía gua