El segundo día de viaje había transcurrido sin incidentes, Kael seguía con el grupo, integrándose con esa naturalidad suya que no pedía permiso, hablando poco, pero diciendo cosas que tenían peso cuando las decía, y Roth seguía simulando ignorarlo, aunque para el ojo sabio, eso se notaba.
Leo lo había notado, Lyra también, pero ninguno de los dos dijo nada, porque a veces no hace falta decirlo para saberlo juntos.
Las camionetas seguían su camino, ya era más de medio día, pasaban por el tramo