POV ALEXANDRA
No debería afectarme, es solo mi jefe. Pero cada vez que se inclina sobre mi hombro para señalar un dato en la pantalla, siento el calor de su cuerpo invadiendo mi espacio, su aroma me nubla el juicio. Me aterraba la facilidad con la que mis sentidos se rendían ante su gravedad, y me aterraba aún más que, en el fondo, yo no quería escapar de ese incendio.
—Ese informe está mal estructurado —dijo una tarde, apareciendo de la nada detrás de mi silla, señalando la pantalla.
Me giré i