POV ALEXANDRA
Cuando Amyra llegó al hospital, yo ya estaba sentada en la camilla vestida y lista para marcharme. Entró con esa energía suya que parece llenar cualquier espacio vacío de inmediato.
—Déjame verte —dijo, acortando la distancia en dos pasos— ¿Te sientes bien? ¿Te duele algo?
—Estoy bien —respondí con sencillez— Solo fue un desmayo.
Amyra entrecerró los ojos, me conoce demasiado bien como para creer que fue solo un desmayo —Ajá…Te lo dije alexandra...
No respondi, no era el momento.