El correo electrónico llegó a primera hora un proyectil digital que detonó en mi bandeja de entrada. Asunto: Reasignación interna inmediata, lo abrí sin pensar demasiado, esperando otra tarea administrativa, lo leí una vez, luego otra y por si tenia dudas una tercera vez tambien, necesitando que mis ojos confirmaran lo que mi cerebro se negaba a procesar.
—¿Qué paso alexandra? Te has quedado lívida —preguntó Miguel notando cómo mis dedos se congelaban sobre el ratón.
No respondí de inmediato, se