Mientras los pensamientos sobre el futuro, los hijos y la vida que podía construir junto a Yago danzaban en la mente de Nant, la camioneta avanzaba firme por las avenidas de Veracruz. Yago, completamente ajeno a las divagaciones que se formaban en su compañera de viaje, mantenía una concentración absoluta en la tablet que tenía delante. Entre las manos, sostenía las noticias económicas más recientes, un mosaico de cifras, gráficos y titulares que delineaban el pulso incesante de los mercados fi