El ambiente en "Tacos El Güero" había pasado de ser una curiosidad local a convertirse en un espectáculo surrealista. La presencia del Mustang Shelby azul eléctrico y el convoy de camionetas blindadas negras bloqueando la calle ya había atraído las miradas de medio puerto, pero lo que sucedía en las mesas de plástico rojo era lo que realmente mantenía a los comensales y al taquero en un estado de suspensión.
Yago del Castillo, con la camisa blanca ligeramente arremangada y una botella de refres