La puerta lateral se había cerrado con un clic suave pero definitivo, dejando a Alina a solas en la penumbra del despacho de su padre. Sobre el escritorio de roble descansaba la carpeta negra, ese compendio de dogmas y reglas de castidad que definían la nueva vida espiritual de Yago del Castillo. Alina había recorrido con la vista las prohibiciones sobre el alcohol, las exigencias de pureza y la estructura de la "familia eterna", entendiendo intelectualmente al "Santo".
Sin embargo, mientras ac