La impactante noticia sobre Yago y CIRSA no tardó en extenderse como un reguero de pólvora por todo el país, llegando incluso a los rincones más protegidos de Puebla. Mientras Diana orquestaba su siguiente movimiento desde la matriz, el escándalo ya había irrumpido en la tranquilidad de la familia de Nant. Poco después de su regreso a casa, el televisor en la sala de Clara comenzó a parpadear con los titulares incendiarios, mostrando la imagen de Belem y los fragmentos distorsionados de audios