Capítulo 206: La Venganza de un Año y el Juego de la Bolsa
En su casa de Veracruz, Belém se sentía triunfante, una euforia que no era nueva, sino el eco de una victoria conseguida hacía un año y que aún vibraba en cada rincón de su memoria como un perfume que se niega a desvanecerse. El salón donde estaba sentada, amplio, con techos altos y ventanas que dejaban entrar la brisa del golfo, era un legado de su madre, la mujer que le había enseñado la importancia de poseer, de dominar, de no mostrar debilidad jamás. Ese espacio, cargado de recuerdos y silen